sábado, 30 de enero de 2010
miércoles, 13 de enero de 2010
Mar de lágrimas
Llueven silencios exhalados,
Contristes
En la ventana rompen su hora,
Vacuamente…
La desidia se me instala en las manos
En los bolsillos
Se ha aplastado en mi cara como una huella
Como un cuchillo
Llueve en la luna honda,
En los espejos, en la caricia de una ola,
Que me ahoga
Inhibo el instante, se me queda en el costado,
El tacto incesante
de las palabras que gastaron su destino
Y es verdad… no entiendo mucho,
Pero las cosas son lo que parecen,
Y sólo sé lo que escribo,
Entre medias, sólo vaga el olvido olvidado
Llueve en la mirada,
Un mar de lágrimas que desbordé
en sol y sombra
un mar que me despoja de tu lado
me balancea en las sonrisas del pasado
Sin forma
Sin hálito, sin fe,
Sin sentido
¿Qué diremos a los sueños.
Qué a los ritmos fugitivos del verso,
A los ínfimos momentos de exceso,
De ilusoria vida?
Tan sólo, dulcemente,
Puedo encontrarte en cada hueco
De mi cuerpo, en cada segundo que pasa y expira
Pensando que no me miras, y que aún así puedas verme
Como si mansamente danzara el tiempo,
Como si fueran ciertos los sueños falsamente
Y apuñalaran su suerte
Entre tu mundo y el mío, solamente.
lunes, 28 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Tríadas

Pérdida, zozobra, costumbre.

jueves, 10 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Vértigo de ti
Plagado de sombras
martes, 1 de diciembre de 2009
Me engaño creyendo que pensando en ti puedo acercarte aquí
Que si consigo recordarte te volveré a notar en mi corazón…
Creí... que superponiéndome conseguiría olvidarte,
Pero no es verdad…
Sólo he conseguido alejarte más de mi alma,
Y llorando en tu ahogo que me impide respirar
La luna refleja mi traición… lo mucho que te he negado,
Y ahora, esperando, que uno solo de tus silencios
Llegue a mi aliento…
Ah… si siquiera rozara uno de tus recuerdos…
Y pudiera abnegarme en él, pero estoy rota por dentro…
Sólo mentida por la soledad
Sólo sabida por la ternura que me despiertan tus manos,
En un sueño, del que despierto abandonada
Lo más cruel es que vierto tus lágrimas,
Siento tus quiebros,
Rompo tus pactos,
Sufro tu palabra
A cada tiento, a cada relámpago
Que enciende el cielo desierto,
Nado en tus súplicas, rimo tus rezos,
Lo más extraño es que vibro tus miedos,
Y cumplo tus hartazgos
Lo más triste, amor mío,
Es que tiemblo tus pálpitos,
Y a pesar de ello, no te importa,
Pues eres pájaro….
Que quemó sus alas rápido,
En mi cielo y dejó su huella abrasada
En mi alma anegada de ti